31 julio, 2009

La fascistización

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La fascistización

Luis Javier Garrido

Los grupos de poder que se hallan atrás del gobierno panista de facto saben bien desde 2006 que prosiguiendo la aplicación del modelo económico monetarista sólo se agravará la miseria de las mayorías, y por ello han dedicado buena parte de los recursos nacionales a crear un Estado cada vez más autoritario, que en el desastre gubernamental de 2009 ya está adquiriendo rasgos totalitarios y fascistoides.

1. El principal temor de los gobiernos de la derecha en el mundo ha sido históricamente el pueblo y a ello se debe todo este escenario de terror creado por el gobierno espurio de México, que le tiene miedo, y que en vez de asumir sus responsabilidades y buscar políticas económicas y sociales alternativas, y tratar de atender las necesidades de los mexicanos, se ha dedicado a crear un Estado policiaco con el pretexto del crimen organizado –que él mismo está fomentando– y que se sustenta, cada vez más, en medidas de tipo neofranquista.

2. Lo más grave de este proceso de involución por el que atraviesa México es que las fuerzas sociales del país, los intelectuales y los medios, que lo han estado percibiendo, no han tenido la inteligencia ni la fuerza para oponerse a lo que acontece.

3. El primer paso del proceso de fascistización que vive México fue la militarización anticonstitucional del territorio nacional desde principios del sexenio, a cargo de un Ejército cada vez más subordinado al Pentágono, como evidenció ayer jueves 30 en su indigna visita a Washington el general Guillermo Galván (titular de la Sedena), sin que le importe al gobierno panista que los cuadros de elite de las fuerzas armadas mexicanas se fueran pasando a los cárteles del narcotráfico ni que los militares crearan un escenario de más de 14 mil muertes entre 2008 y 2009 y cometieran un sinfín de violaciones a los derechos humanos, para lo que ahora busca darles un estatuto de inmunidad, fortaleciendo el fuero militar en de-safío abierto a la opinión de los expertos y de la comunidad internacional.

4. El segundo paso de esta pendiente autoritaria a la que el PAN está llevando a México ha sido la de modificar la legislación penal de la República en múltiples leyes y momentos, como la contrarreforma penal de 2008, para hacer nulas en los hechos garantías individuales consagradas en la Constitución de 1917, y tornar legalmente posibles las detenciones atrabiliarias o las violaciones a los domicilios.

5. En el contexto de esta lógica autoritaria y opuesta a la transparencia, no puede sorprender, por lo mismo, que con el pretexto de la necesidad de una secrecía absoluta de las averiguaciones previas, en la nueva ley orgánica de la Procuraduría General de la República se establezca de manera anticonstitucional una prohibición a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos para conocer los expedientes.

6. La expedición de una cédula de identidad ciudadana, como la que se anunció el martes 28, con las características biométricas de las personas y sus antecedentes fundamentales, proyecto similar a muchos que han sido desechados en diversos países porque configuran un atentado a los derechos de las personas, a su derecho a la privacía y a su dignidad, constituiría la culminación de ese proyecto de corte cada vez más totalitario de Acción Nacional, que busca controlar a las personas, a los movimientos sociales y a los partidos, y tiene su equivalente en el ámbito de la política.

7. El contexto político-electoral que el PRI y el PAN fueron maquinando desde 1988 fue para dar apariencia de legitimidad a las elecciones, lo que nunca lograron, y el saldo lo demuestra: la organización de los comicios no está en manos de los ciudadanos, como se pretende, sino de la alianza PRI-PAN que controla el Instituto Federal Electoral (IFE), encabezado por Leonardo Valdés, incondicional de Calderón; el subsistema de partidos no representa a los ciudadanos y no hay más partidos políticos que los que decide el IFE cada seis años; el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), hoy en manos de una amiga de la esposa de Calderón, puede intervenir en la vida interna de los partidos e imponerles una directiva, como hizo en 2008 al entregar el PRD a Jesús Ortega, incondicional del régimen. Y, como si fuera poco, el fraude electoral no se puede sancionar con la anulación de las elecciones, al haber acotado la Suprema Corte en 2008 las facultades del TEPJF, de manera que en la práctica la anulación de la elección presidencial no es legalmente posible, aunque el fraude sea descomunal.

8. La impunidad sigue siendo rasgo esencial del sistema político y del sistema electoral, pues el titular del Ejecutivo puede utilizar todos los recursos del Estado para violar las libertades electorales de los ciudadanos, como hizo Fox en 2006, y no se le puede sancionar. Y ahora el IFE nos sale con que las televisoras tienen la posibilidad de incumplir las leyes electorales, como hicieron en 2009 al instrumentar una propaganda descarada en sus espacios noticiosos y de diversión, o como Tv Azteca al dejar de transmitir 5 mil 734 promocionales, y nada pasa: las elecciones no se anulan, y a esta última televisora el IFE sólo la multó el 28 de julio con 22 millones, lo que envió un claro mensaje de impunidad: se pueden desacatar las leyes y el fraude se consuma tras una leve multa.

9. La situación por la que atraviesa el pueblo de México es muy difícil y al haber quedado reducidas las instituciones a instancias de simulación, hay que recordar que la única manera de resistir ante las políticas fascistoides del régimen es la de la organización popular, de la misma manera que la única vía para lograr el triunfo electoral es, como antes de 1988, la de vencer de manera contundente, por muy amplio margen, a la maquinaria electoral del régimen, y defender ese triunfo con toda la fuerza del pueblo. Esas ideas permean el mensaje que Andrés Manuel López Obrador, quien sigue tenazmente encabezando la principal fuerza de oposición, enviara el 29 de julio (La Jornada, 30/7/09) y son ya las de millones de mexicanos.

10. La única forma de conmemorar en 2010 el bicentenario de la Revolución de Independencia y el centenario de la Revolución Mexicana es expulsar del poder a quienes desde el PRI y el PAN han generado el desastre actual del país, y establecer un gobierno que responda a la voluntad popular, y nada más. Los monumentos y festejos de corte porfirista salen sobrando en el contexto actual y serían un insulto para todos los mexicanos que saben que su país es cada vez menos libre e independiente, y que las promesas de justicia social que marcaron esos dos movimientos han sido traicionadas desde el poder político por un puñado de grupos oligárquicos.

FUENTE:http://www.jornada.unam.mx/2009/07/31/index.php?section=politica&article=017a1pol

Denuncia indígena de Chilpancingo incursión violenta del Ejército

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Denuncia indígena de Chilpancingo incursión violenta del Ejército

Teresa Feliciano Gómez, indígena de la comunidad Guadalupe Mano de León, denunció que casi 80 soldados “catearon 20 casas y llegaron preguntando en dónde estaba la droga”.

Sergio Ocampo Arista, corresponsal
Publicado: 31/07/2009 19:56

Chilpancingo, Gro. Alrededor de 80 elementos del Ejército Mexicano incursionaron la tarde del jueves en la comunidad Guadalupe Mano de León, municipio de Tlacoachistlahuaca, donde catearon 20 viviendas y golpearon a dos mujeres indígenas amusgas, denunció en entrevista Teresa Feliciano Gómez.

De acuerdo a lo que narró vía telefónica, la mujer indígena dijo que alrededor de las 18 horas del jueves, casi 80 soldados del 48 Batallón de Infantería “catearon 20 casas y llegaron preguntando en dónde estaba la droga”.

Denunció que en una de las viviendas los soldados, molestos porque no encontraron el estupefaciente que buscaban, golpearon a las indígenas Guadalupe Mendoza Saavedra y Margarita Feliciano de la Cruz, a quienes “las aventaron y las jalonearon, preguntándoles en donde se encontraba la cocaína, lo que provocó el enojo de la población”.

Feliciano Gómez señaló que al percatarse de estos hechos, el comisario del pueblo (autoridad municipal auxiliar), Santiago Ramírez Vázquez, convocó al pueblo a una reunión, a la cual “asistieron unas 200 personas, en su mayoría mujeres”.

Mencionó que en la junta, los pobladores acordaron dirigirse adonde se encontraba el responsable del operativo. “fuimos a buscar al comandante, y le dijimos que por qué razón habían golpeado a las dos compañeras, y solamente se concretó a decirnos que ellos (los soldados) venían desde el puerto de Acapulco, pero no quiso decir por qué catearon las casas de nuestros vecinos.

Teresa Feliciano pidió a la Comisión Nacional de Derechos Humanos, a la Comisión de Defensa de Derechos Humanos y al gobierno estatal, que intervengan para que cese la persecución a las comunidades indígenas amusgas “Queremos que vengan, para que corroboren como se violan los derechos humanos de los pueblos indígenas”, pidió.

Vecinos de Tlacoachistlahuaca asimismo sostuvieron que desde la noche del jueves, efectivos militares instalaron un retén en el punto llamado Palo de Mango, cercano a Guadalupe Mano de León.

FUENTE: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2009/07/31/denuncia-indigena-de-chilpancingo-incursion-violenta-del-ejercito

Contra los mineros, empecinamiento de Estado

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Contra los mineros, empecinamiento de Estado

El 30 de julio se cumplieron dos años de que estallaron huelgas las secciones 17, 65 y 201 del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Similares de la República Mexicana (SNTMMSRM) en diversos yacimientos de Guerrero, Sonora y Zacatecas, para demandar mejores condiciones laborales –particularmente, en materia de seguridad laboral– y en protesta por violaciones graves al contrato colectivo de trabajo perpetradas por la parte patronal, Grupo México, propiedad de Germán Larrea, cuya fortuna se calcula en más de 7 mil millones de dólares.

Para poner en perspectiva ese movimiento sindical, es necesario recordar el clima de hostigamiento, persecución y criminalización desatado por el gobierno foxista contra los mineros: el 19 de febrero de 2006 un accidente en el socavón de Pasta de Conchos, Coahuila, dejó como saldo 65 trabajadores muertos, y tanto la respuesta de la empresa como de las autoridades federales fue extremadamente insensible, exasperante y torpe. La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) intentó desde un inicio encubrir la responsabilidad patronal en la tragedia y el propio titular del Ejecutivo federal dio información absolutamente falsa y fantasiosa sobre la situación de los mineros atrapados: llegó a afirmar que se les estaba proveyendo de comida cuando ni siquiera se tenía idea de su ubicación y de si estaban vivos. Como el máximo dirigente del sindicato minero, Napoleón Gómez Urrutia, criticó abiertamente la irresponsabilidad de la empresa y de las autoridades encargadas de supervisar las condiciones laborales imperantes en Pasta de Conchos, el gobierno foxista, que hasta entonces mantenía buenas relaciones con la dirigencia sindical, emprendió una campaña de acoso judicial contra el líder minero y de injerencia abierta e ilegal en la vida interna de la organización, que llegó al colmo de pretender imponerle, por conducto de la STPS, una cúpula espuria. El ensañamiento foxista contra el gremio se confirmó en abril siguiente con el sangriento desalojo de los trabajadores siderúrgicos de Sicartsa, Michoacán, también afiliados al SNTMMSRM.

Con esos antecedentes, y con el recuerdo fresco de lo ocurrido en el socavón coahuilense, el sindicato estalló una huelga que la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje (JFCA) se apresuró a declarar inexistente, determinación que pudo ser contrarrestada por sucesivos fallos judiciales que ampararon a los obreros. Más allá de las vías administrativa y jurisdiccional, y a pesar de los llamados al diálogo formulados por la STPS, empresa y autoridades federales siguieron azuzando a grupos de provocadores para que reventaran la huelga en Cananea, al grado de que, un día después de colocadas las banderas rojinegras, los obreros fueron agredidos con piedras y palos por supuestos disidentes sindicales.

Desde entonces a la fecha, el gobierno calderonista, por conducto del secretario del Trabajo, Javier Lozano Alarcón, ha mostrado una actitud abiertamente favorable a la empresa y contraria al sindicato, no ha cejado en su empeño por atribuir a los mineros la responsabilidad del conflicto y ha recurrido incluso a la fabricación de argumentos falsos, como que los mineros habían agregado a sus reivindicaciones una petición extralaboral: el cese de la persecución penal contra Gómez Urrutia –actualmente refugiado en Canadá–, a quien las autoridades le atribuyen presuntos manejos turbios y malversaciones de fondos.

Posteriormente, Grupo México recurrió a la táctica de demandar la terminación de las relaciones de trabajo en Cananea y para ello invocó la cobertura de la Secretaría de Economía (SE), la cual, en marzo de 2009, y tras una inspección amañada en un área donde sólo había maquinaria de desecho y basura industrial, dictaminó que el yacimiento no estaba en condiciones de seguir operando. El mes siguiente, la JFCA dio por buena la argumentación de la SE y aprobó la terminación de las relaciones de trabajo, pero una vez más los mineros en huelga obtuvieron la suspensión judicial de esa determinación.

En el conflicto de Cananea y de los otros yacimientos en huelga se juegan no sólo los derechos laborales de los mineros y del conjunto de los asalariados mexicanos, sino también la vigencia de una legalidad sistemáticamente quebrantada por los patrones y, lo más grave, por las autoridades encargadas de hacerla cumplir. El gobierno calderonista parece decidido a poner todo su peso para lograr la desarticulación del sindicato minero y la derrota de sus agremiados, y en ese afán llega a tolerar, acaso sin saberlo, atropellos semejantes a los que permitió el régimen porfirista, hace más de 100 años, en el mismo yacimiento, los cuales provocaron la célebre rebelión que antecedió a la Revolución Mexicana. Se diría que la protección a Grupo México y la liquidación del movimiento laboral se ha convertido en una razón de Estado o, peor, en un empecinamiento de Estado que exhibe al grupo gobernante en su carácter antipopular, en su insensibilidad y en su escaso respeto al espíritu y a la letra de las leyes. Por su parte, los mineros han llevado a cabo en estos dos años una gesta que ha suscitado la solidaridad y la admiración de innumerables ciudadanos, movimientos y organizaciones sociales. El pulso sigue.

FUENTE: http://www.jornada.unam.mx/2009/07/31/index.php?section=opinion&article=002a1edi


El normalismo no debe desaparecer, sino modernizarse, dice especialista de la UAM

Pruebas de opción múltiple para profesores, grave error: Gil Antón

El normalismo no debe desaparecer, sino modernizarse, dice especialista de la UAM

Laura Poy y Octavio Vélez
Reportera y corresponsal

Antes de intentar acabar con las normales públicas en México se debe estar consciente que el normalismo mexicano fundó al país moderno y no se le puede desahuciar sin reconocer que desde hace mucho tiempo tanto la Secretaría de Educación Pública (SEP) como el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) encontraron en estas instituciones mecanismos de reclutamientos de cuadros de excelencia, afirmó Manuel Gil Antón, especialista en el sistema educativo nacional y catedrático de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

Luego de las declaraciones de la dirigente vitalicia del gremio magisterial, Elba Esther Gordillo, quien reiteró su demanda para reorientar a las escuelas normales, a fin de evitar formar maestros para el desempleo, Gil Antón destacó que si bien hay muchas cosas en las que deben mejorar, pensar que son prescindibles y, en consecuencia, decir que se pueden convertir en escuelas de turismo, es extremar la consciencia de un problema y trivializarlo.

Indicó que cuando se afirma que ya no se necesitan tantos docentes sólo por factores numéricos y se argumenta que hay un decrecimiento de la población que se atiende en educación básica, no se está pensando que los gremios tienen procesos de renovación y que, por lo tanto, las normales también tendrían que ser modernizadas para formar al profesor de primaria del futuro que quizás tenga menos alumnos y pueda trabajar en grupo o en otro tipo de escuela; es decir, es posible alcanzar un nuevo normalismo.

En entrevista, tras participar en un debate sobre la investigación educativa en México, donde también se presentó la memoria multimedia del primer Foro de Educación, convocado por la UAM, señaló que la aplicación de exámenes de opción múltiple para elegir a quienes serán maestros es otro gravísimo error.

En el pasado, subrayó Gil Antón, el egresado de una normal que obtenía su título garantizaba ante la sociedad que sabía y, además, que podía enseñar; ahora se ha puesto en duda y para resolverla se les hace un examen de opción múltiple, que es el peor de los mecanismos para medir si el profesor ha integrado el conocimiento de forma tal que pueda comunicarlo a otros, pues no basta alcanzar un nuevo saber para poder ser un buen profesor en el aula.

Contratación automática en Oaxaca

Por su parte, el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) contratará en forma automática a unos 940 egresados de las 11 escuelas normales de la entidad porque no se aplicará el Concurso Nacional de Oposición –impulsado por la SEP y por el SNTE–, dio a conocer María Luisa Matus Fuentes, coordinadora general de Educación Básica y Normal de la dependencia

Si bien el examen de conocimientos y de dominio de los contenidos y competencias didácticas se utilizará en otros estados, dijo la funcionaria, en Oaxaca no se hará por existir un acuerdo con el movimiento magisterial democrático aglutinado en la Sección 22 para que todos los egresados de las escuelas normales tengan la asignación automática de una plaza.

No obstante, subrayó que la dependencia exige a los egresados como requisitos para su contratación, haber sido alumnos regulares y haber presentado sus exámenes profesionales.

FUENTE: http://www.jornada.unam.mx/2009/07/31/index.php?section=sociedad&article=037n2soc

“El gobierno quiere que nos quedemos burros”

“El gobierno quiere que nos quedemos burros

Karina Avilés

Luis Iván Maldonado alcanzó el mayor número de aciertos –125 de un total de 128– en el examen de ingreso al bachillerato. Con 15 años, considera que el gobierno “quiere que todos nos quedemos burros” porque no busca que los jóvenes estudien para que logren superarse.

De hecho, afirma que la Reforma Integral de Educación Secundaria (RIES) implementada al final del sexenio de Vicente Fox y continuada en esta gestión, está bastante mal. Cuando Iván entró a la secundaria comenzó el nuevo plan de estudios.

En primer año, nos quitaron formación cívica y física y, en segundo, química y geografía. Ahora, ya nada más se estudia un año de física, de biología y química en toda la secundaria, con lo cual no te preparan bien para cuando realizas un examen como el que él y otros dos jóvenes más, de un universo de 304 mil 709 concursantes, logró realizar.

Luis Iván viene de la secundaria pública 35 Vicente Guerrero, en Coyoacán, donde logró un desarrollo académico que al final se vio recompensado con 9.9 de promedio. Su deseo: ingresar a la preparatoria 6 de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), meta que ya alcanzó.

Hijo de un empleado bancario y una ama de casa, apunta que la autoridad no deja lugar para la expresión de los jóvenes porque yo siento que no les importa.

Por otra parte, expresa que una de sus preocupaciones es la educación para todos y también el problema de la inseguridad porque ya sea en la noche o en el día te suceden cosas.

Admirador de Oscar Wilde, Robert Fisher y el personaje de Harry Potter, creado por J.K. Rowling, confía en que en unos años más será médico cirujano por la máxima casa de estudios.

Por su parte, Rubí Santos Ríos, otra de las alumnas que logró el mayor puntaje, comenta que algo que le preocupa es que las cosas no salgan como yo quiero: que acabando de estudiar, conseguir un empleo y vivir bien, no resulte tan fácil como se supone tiene que ser cuando tienes estudios.

Procedente de la escuela privada Alejandro Guillot, la joven también eligió a la UNAM para continuar con su bachillerato. Su padre es ingeniero civil y labora en dicha institución educativa. A Rubí, le gustaría estudiar algo vinculado con las ciencias duras.

Dice que duerme mucho, ve televisión, escucha música y no estudia tanto, aunque siempre ha sido una alumna de diez.


FUENTE: http://www.jornada.unam.mx/2009/07/31/index.php?section=sociedad&article=037n3soc

No tienen lugar en el bachillerato de la UNAM 122 mil aspirantes: Narro

El sistema, sin respuesta para jóvenes que quieren seguir estudiando

No tienen lugar en el bachillerato de la UNAM 122 mil aspirantes: Narro

Emir Olivares Alonso

El rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), José Narro Robles, subrayó que la única solución para resolver el rezago en la cobertura nacional de educación superior y media superior es destinar más inversión y recursos económicos al sector.

Entrevistado luego de la ceremonia en la que se otorgó el noveno Premio Fundación México Unido a la Excelencia de lo Nuestro a la Biblioteca Nacional, que está bajo resguardo de la UNAM, Narro advirtió que es urgente que la cobertura para ese nivel académico se duplique en el corto plazo, y que se pase del actual 27 por ciento a más de 50 por ciento.

Lamentó que al igual que en licenciatura, decenas de miles de jóvenes tengan que quedar fuera del bachillerato universitario, pues de los más de 155 mil aspirantes a ingresar a uno de los 14 planteles de la institución, ésta sólo tiene capacidad para atender a poco más de 33 mil, esto es, 21 por ciento. Lo que representa en principio una cifra inferior a los 34 mil 90 jóvenes de primer ingreso que aceptó el año pasado.

El que miles de estudiantes no puedan alcanzar un lugar en ambos niveles educativos significa que el sistema nacional no puede ofrecer una respuesta positiva a esa demanda, debido a la falta de recursos. A escala nacional, sólo uno de cada cuatro jóvenes en edad de asistir a la licenciatura lo puede hacer, en tanto que seis de cada 10 pueden acceder a la educación media superior. Necesitamos una mayor inversión.

Sin embargo, el rector advirtió que no se trata de un fracaso, debido a que la cobertura se ha incrementado en los pasados 15 años, pero a un ritmo insuficiente. Hablar de fracaso sería injusto, pero dejar de reconocer que se requiere mucha más inversión en este campo sería también un error.

Al hacer alusión a los movimientos de jóvenes rechazados de la educación superior, Narro refirió que han recibido la solicitud y planteamientos de éstos, pero “no es sólo un asunto de la UNAM, por lo que ya inició contactos formales con directivos de otras instituciones de educación superior y con autoridades educativas.

Previamente, durante su mensaje en el contexto de la entrega del reconocimiento, Narro Robles subrayó que si hay algo esencial para el futuro de la sociedad es apostar a la educación, la cultura, la ciencia y las bellas artes.


FUENTE: http://www.jornada.unam.mx/2009/07/31/index.php?section=sociedad&article=038n3soc


30 julio, 2009

El sueño indestructible de un mundo mejor

25-07-2009
El sueño indestructible de un mundo mejor

Le Monde diplomatique

Traducido para Rebelión por Caty R.


El fondo del aire es rojo (1). Durante dos decenios, desde las sierras de América Latina a los arrozales de Asia, pasando por las montañas del norte de África, el mismo huracán parecía llevarse el viejo orden colonial y la dominación económica del Norte. En 1956, con una carcajada épica, el presidente egipcio Gamal Abdel Nasser anunciaba la nacionalización de la Compañía del Canal de Suez. En Los Aures (montes del este del Atlas, N. de T.), los independentistas argelinos se levantaban para acabar con el estatuto de «departamento francés» impuesto a Argelia. Después de su triunfo en La Habana, Ernesto Che Guevara, el «guerrillero heroico», partía hacia otros combates antiimperialistas, del Congo a Bolivia. En Indochina, el pueblo vietnamita resistía a los bombardeos masivos del «bastión del mundo libre». En las lejanas montañas de Dhofar de la península Arábiga, los insurgentes liberaban a las tribus y a las mujeres de una opresión milenaria bajo la bandera del marxismo-leninismo.

En el mismo corazón de Europa y Estados Unidos, estudiantes y obreros se rebelaban contra el viejo mundo en nombre de un socialismo renovado. Reunidos en 1973 en Argel, los líderes de los países no alineados anunciaban su voluntad de instaurar un «nuevo orden económico internacional» basado en la recuperación de sus riquezas naturales, y los Estados petroleros daban ejemplo con la nacionalización del oro negro. «The times they are A-changin» (Los tiempos están cambiando), cantaba Bob Dylan…

La percepción de las elecciones como un instrumento de dominación

Apuntalados por el apoyo de la URSS, esos movimientos, muy diferentes entre sí, también denunciaban la burocratización del poder en Moscú, su escasa militancia o su elección de la «coexistencia pacífica» con Washington que asimilaban a la defensa del statu quo. Sin embargo, más allá de su diversidad, todos se proclamaban revolucionarios. Querían derrocar el viejo orden social, interno e internacional, por todos los medios, incluida la violencia armada o el golpe de Estado. Se despreciaban las «democracias burguesas» y las elecciones se percibían como una herramienta de dominación de los opresores.

Nadie ha expresado mejor la esencia de esa época que Jean-Paul Sartre. En su famoso prólogo de 1961 (2) del libro de Frantz Fanon Los condenados de la tierra, escribía que la violencia del colonizado «No es una absurda tempestad ni la resurrección de instintos salvajes, ni siquiera un efecto del resentimiento: es el propio hombre que se recompone (…). El colonizado se cura de la neurosis colonial expulsando al colono por las armas». Y el filósofo añadía que ese «hijo de la violencia» saca «en ella a cada momento su humanidad: nosotros nos hicimos hombres a su costa, él se hace hombre a costa nuestra. Otro hombre mejor».

Veinte, treinta años después, ese discurso se volvió inaudible, la más mínima esperanza de un cambio del orden social se resumía como una voluntad totalitaria, el ideal de igualdad se identificaba con el archipiélago Gulag. Por todas partes asistimos al triunfo del dinero y el individualismo. Estamos «condenados a vivir, según la expresión del historiador francés François Furet, en el mundo en el que vivimos», a no soñar más con los Lendemains qui chantent
(«mañanas que cantan», título de la autobiografía de Gabriel Péri, héroe de la resistencia francesa fusilado por los alemanes, N. de T.). Y si nos asalta la mala conciencia por la miseria que persiste, podemos unirnos a los paladines del humanitarismo dispuestos a aliviar a las víctimas de las catástrofes, de las guerras, de las dictaduras, como las señoras caritativas de antaño que consolaban a los pobres manteniéndolos siempre al resguardo de la propaganda de los «rojos». Los Médicos sin Fronteras han reemplazado a las Brigadas Internacionales, la caridad ha sustituido a la solidaridad. En cuanto a la utilización de la violencia, está totalmente desacreditada, reducida al terrorismo; sólo la violencia estatal de Occidente conserva su legitimidad.

¿Cómo es posible que semejante revolución –mejor dicho, contrarrevolución- haya sido posible en un lapso de tiempo tan corto? Han contribuido varios factores. Lejos de salir totalmente debilitado por su derrota en Indochina, Estados Unidos consiguió una recuperación tanto más espectacular porque la Unión Soviética se hundía en un interminable estancamiento político, cultural e ideológico, del que da testimonio, en 1968, el aplastamiento de «La Primavera de Praga» y de la esperanza de «un socialismo con rostro humano». Con una batalla en todos los frentes, Washington consiguió imponer un orden económico difundido por las instituciones financieras mundiales, desacreditar el «modelo socialista», agotar a la URSS en los dudosos combates en Afganistán o en la carrera armamentista, y asegurarse la colaboración de las nuevas élites surgidas de la lucha anticolonial.

Pero esta contrarrevolución también nació de un desencanto proporcional a las esperanzas mesiánicas del nacimiento del «hombre nuevo» que Sartre había deseado. Ciertamente Fanon, entre otros, había dado la voz de alarma sobre el riesgo de la usurpación de la revolución y denunció a los que cubrían sus pieles negras con máscaras blancas. Pero la realidad superó sus peores pesadillas. Las élites que se habían declarado dentro del «socialismo científico», desde Etiopía a Angola pasando por Congo Brazzaville, se reclasificaron sin remordimientos junto al orden liberal y capitalista. Por todas partes se crearon nuevas clases, a veces tan rapaces como los antiguos colonos.

En el terreno político, el descrédito de la «democracia burguesa» desembocó en una democracia que de popular sólo tenía el nombre y cuya única «justificación» era el probado carácter dictatorial de los países aliados de Occidente, desde Indonesia al Zaire. La larga lucha armada no sólo no desembocó en la derrota del enemigo –y de sus numerosos aliados de los sectores coloniales cultos-. Además contribuyó a silenciar todas las voces disidentes: cualquier crítica se asimilaba a la traición en tiempos de guerra.

En Argelia, el Frente de Liberación Nacional (FLN) procedió a la eliminación no sólo de las fuerzas exteriores, sino también de todos los opositores internos, incluso de la organización. Esos métodos autoritarios se prolongaron mucho más allá de la independencia. En América Latina, la instauración de salvajes dictaduras militares en los años 70 demostró que la «democracia burguesa» y las «libertades formales» también tenían algunas ventajas, lo que ya sospechaban los pueblos de la Europa del Este.

La desaparición de la URSS y el «campo socialista», el triunfo del liberalismo, la dominación exclusiva del Norte sobre el orden internacional, el recurso a las elecciones más o menos libres, desde Europa del Este a América Latina pasando por África, parecían inaugurar una nueva era. Los Objetivos del Milenio para el Desarrollo, adoptados por las Naciones Unidas en el año 2000, manifestaban una promesa de reducción de la pobreza, de ampliación del acceso a la educación y la sanidad, de igualdad de los sexos.

En ese contexto nuevo, las fuerzas revolucionarias debieron revisar sus discursos, sus estrategias y sus prácticas. Puesto que la mitología de la lucha armada («Crear dos, tres… numerosos Vietnam», lanzó el Che Guevara) revelaba también un romanticismo abstracto. Sólo después de múltiples debates internos, el Partido de los Trabajadores vietnamitas en Hanoi decidió, a finales de 1963, responder por la vía militar, en el sur del país, a la escalada estadounidense, consciente del precio que debería pagar su pueblo por aquella elección (3).

Al reflexionar sobre la experiencia pasada, Nelson Mandela aceptó entablar un diálogo con el poder en Sudáfrica y favorecer un compromiso que garantizase suficientemente los derechos de los blancos para evitar el éxodo que habían conocido Angola, Mozambique e igualmente, aunque en condiciones muy distintas, Argelia –y también para responder a las exigencias de las potencias occidentales que acaparaban totalmente el escenario económico a principios de los años 90-. Ese acuerdo tenía un precio: la lucha contra las profundas desigualdades sociales, que afectan en primer lugar a los negros, pasó a un segundo plano.

El subcomandante Marcos, en Chiapas, criticó la apología de la «violencia revolucionaria» que había dominado en los años 70: «Nosotros no queremos imponer nuestras soluciones por la fuerza, queremos la creación de un espacio democrático. Contemplamos las luchas armadas no en el sentido clásico de las guerrillas anteriores, es decir, como única vía y única verdad todopoderosa alrededor de la cual todo se organiza. Lo que es decisivo en una guerra no es el enfrentamiento militar sino la política que está en juego en ese enfrentamiento. No fuimos a la guerra para matar o que nos maten. Fuimos a la guerra para que nos escuchen (4)». Pero la revolución zapatista todavía sigue más en un estado potencial que de realidad.

Por otra parte, las luchas armadas se extinguieron con el fin de la Guerra Fría, bien sea en Centroamérica o en Irlanda del Norte. Incluso en Palestina, los Acuerdos de Oslo de 1993 parecían abrir por fin el camino de la paz. Permanecieron algunos residuos en Sri Lanka o en el País Vasco español, «modelos» muy poco atractivos para la mayoría de las fuerzas revolucionarias.

Sin embargo, todas las ilusiones sobre el «fin de la historia», la extinción de las desigualdades y la miseria, el nuevo orden mundial internacional, se borraron ante el fracaso de los políticos liberales y las aventuradas estrategias de Estados Unidos. La afirmación de China y la India en el escenario internacional abrió márgenes de maniobra a los países del Sur. De nuevo se plantea el problema del «cambio» del orden social interno y del orden político internacional, incluso si éste ya no lleva el nombre de «socialismo científico», sino una mezcla explosiva de esperanzas milenarias, de afirmaciones de nacionalismos culturales y políticos, de un nacionalismo cultural y político, de igualitarismo basado en las tradiciones indígenas o religiosas.

El descrédito golpea a la violencia armada

América Latina, que ha padecido durante muchos años la «medicina» liberal, ha inaugurado esta nueva etapa con la llegada al poder de movimientos decididos a transformar profundamente la situación y dar pan a los más pobres y a los excluidos, en primer lugar a los indios. Y el enfrentamiento directo con los poderes establecidos se hace respetando el veredicto de las urnas. La violencia armada ya no está en el orden del día.

En Oriente Próximo se trata menos del cuestionamiento del orden social que de la intervención militar extranjera, en primer lugar la de Washington. La lucha armada, que a menudo se lleva a cabo en nombre del Islam, bien sea por Hamás o por Hezbolá, y ampliamente apoyada por las opiniones públicas, tiene éxito. En cambio Al Qaeda, red internacional sin implantación local, sólo debe su relativa popularidad a su capacidad de «llevar el golpe» a Estados Unidos. En Asia, finalmente, la protesta por las desigualdades se combina, a veces de manera contradictoria, con una capacidad de los gobernantes de movilizar a sus opiniones en torno a la defensa de una soberanía escarnecida durante mucho tiempo y a un nuevo cuestionamiento del orden internacional.

Más allá de la diversidad de las situaciones, está claro que el período de «estabilidad» que prevaleció durante los 90 y principios de los años 2000 se acaba. Es difícil saber hacia qué revoluciones nos dirigimos; pero, a pesar de todo, el sueño de un mundo mejor, un sueño tan antiguo como la humanidad, pero cuyos contornos son profundamente diferentes a los de los años 60, está de vuelta…

(1) Chris Marker, Le fond de l’air est rouge, documental, 240 minutos, 1977.

(2) Revisión de Jean-Paul Sartre, Situations V. Colonialisme et néo-colonialisme, Gallimard, París, 1964.

(3) William J. Duiker, Ho Chi Minh A Life, Hyperion, Nueva York, 2001, especialmente la página 534 y siguientes.

(4) «Entrevista a Marcos» por los enviados de La Jornada, 4-7 de febrero de 1994. http://palabra.ezln.org.mx/

Texto original en francés:

http://www.monde-diplomatique.fr/2009/05/GRESH/17059

FUENTE: http://www.rebelion.org/noticias/mundo/2009/7/el-sueno-indestructible-de-un-mundo-mejor-89147

¿Quién condiciona al gran condicionador?

26-07-2009
Los fondos del Fondo Monetario Internacional
¿Quién condiciona al gran condicionador?

Red del Tercer Mundo


El martes 22 de julio, cuatro influyentes diputados demócratas escribieron al presidente norteamericano Barack Obama una carta airada exigiendo que las condiciones impuestas por el Congreso de Estados Unidos a las operaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial sean respetadas.

Para acelerar el trámite parlamentario, Obama había incluido su pedido de 108.000 millones de dólares para estas instituciones dentro de una ley solicitando fondos de guerra, que requieren rápida consideración. Sin embargo, los diputados incluyeron varias condiciones que el Tesoro norteamericano debería a su vez imponer al FMI. En esa institución se vota en proporción a las cuotas asignadas a cada país y todas las decisiones importantes requieren de un ochenta y cinco por ciento de los votos. Todos los países del África al sur del Sahara juntos tienen seis por ciento de los votos, pero Estados Unidos, con la mitad de la población que ese conjunto, tiene casi diecisiete por ciento de las cuotas y, en consecuencia, nada puede resolverse sin su aprobación explícita. Éste es un poder aun mayor que el derecho a vetar una resolución en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, una prerrogativa compartida con otras cuatro potencias, pero que requiere un voto negativo. En el FMI, en cambio, el gobierno estadounidense es el único con tal poder de veto y para ejercerlo le alcanza con abstenerse. Según la Constitución de Estados Unidos, el presidente no puede gastar dinero -ni declarar la guerra o firmar tratados comerciales- sin aprobación legislativa y los diputados pusieron varias condiciones a la asignación de nuevos fondos al FMI. Según la ley, esa institución debe destinar al menos 4.000 millones de dólares de sus reservas en oro a condonar sin condiciones la deuda externa de los países más pobres o entregárselos como donación -que es más o menos lo mismo- y además debe abstenerse en sus préstamos a estos países de imponer cualquier restricción a sus gastos en salud, educación o alimentos para los más necesitados.

Si bien el FMI afirma que sus políticas han cambiado a la luz de la crisis financiera, las condiciones impuestas en los préstamos recientes siguen requiriendo cortes presupuestales y altas tasas de interés en busca de lograr superávit fiscal y beneficios para los inversores. Al firmar esta ley, Obama enunció una “aclaración de firma”, según la cual estas condiciones serían una violación inaceptable del derecho de la Casa Blanca a conducir la política exterior. Aclaraciones de este tipo fueron utilizadas con frecuencia por George W. Bush en el pasado reciente para ignorar resoluciones parlamentarias, provocando la ira de los congresistas, incluyendo entre ellos al entonces senador Obama. Ahora, los diputados reafirmaron las condiciones por un voto de 492 contra dos y, además, cuatro de ellos, todos miembros del mismo partido que el presidente, le advierten por escrito que se consideran “mortificados” al verlo “expresar una actitud aparentemente similar” a la de su antecesor. Los diputados, encabezados por Barney Frank, presidente del Comité de Servicios Financieros, le recuerdan a Obama que tuvieron que “trabajar muy duro para aprobar fondos para el FMI y el Banco Mundial”, ya que estas instituciones “han sido insuficientes en su apoyo a valores que Usted comparte con nosotros”. Los restantes firmantes de la carta son David Obey, presidente del Comité de Apropiaciones de la Cámara Baja, Nita Lowey, presidenta del subcomité sobre Operaciones Extranjeras, y Gregory Meeks, presidente del subcomité sobre Política Monetaria Internacional.

“A la luz de la historia de las instituciones financieras internacionales”, le escriben los diputados a Obama, “las condiciones que Usted se considera con derecho a ignorar son críticas”. Y, por lo tanto, demandan no sólo “seguridades de que van a ser respetadas” sino además que “en el futuro no ejerza el derecho a ignorar las provisiones que el Congreso agrega en el proceso legislativo normal para aprobar fondos a las instituciones financieras internacionales”.

Si Obama no acepta este cuasi ultimátum, los firmantes aseguran que “tanto por la preferencia personal de los firmantes de esta carta, como por la imposibilidad práctica de conseguir los votos suficientes, será prácticamente imposible conseguir fondos en el futuro para estas instituciones”.

Por si la amenaza no quedara clara, los diputados enfatizan que “la política de usar aclaraciones de firma para afirmar el derecho de la Casa Blanca a ignorar disposiciones legislativas sobre el FMI, el Banco Mundial y otras instituciones financieras internacionales, en vez de resultar en la caducidad de estas disposiciones puede llevar a un insuficiente apoyo legislativo al financiamiento futuro de estas instituciones”.

El diputado Barney Frank ya obtuvo hace algunas semanas que, a cambio de nuevos fondos, el Banco Mundial abandonara la política de promover flexibilidad laboral. La institución prometió agregar a su informe Haciendo negocios un indicador que mida con simpatía el grado de sindicalización de cada país y su respeto por las convenciones laborales de la Organización Internacional del Trabajo.

Derechos Especiales de Giro

La junta ejecutiva del FMI aprobó el lunes 20 de julio una expansión de los Derechos Especiales de Giro (DEG) acreditados a sus países miembros por valor equivalente a unos 250.000 millones de dólares. Con ello, todos los miembros verán aumentar automáticamente, en proporción a sus cuotas, el valor en DEG de su cuenta en el FMI. Los países ricos, que tienen tres quintos de las cuotas, recibirán 150.000 millones y los países en desarrollo 100.000 millones, de los cuales apenas 18.000 millones irán para los países de menores ingresos. El efecto inmediato, en todos los casos, es un aumento sin costo alguno de las reservas de cada país, lo que a su vez puede conducir a liberar otros fondos o a abaratar los préstamos que se reciben, al reducir el “riesgo país”. Cada banco central es libre de convertir sus DEG en cualquier momento en monedas de reserva, ya sean dólares, euros, yenes o libras esterlinas y utilizarlos para pagar sus obligaciones. Se obtienen así divisas sin ninguna condicionalidad y a muy bajo costo. El interés que paga un país mientras no vuelva a depositar en su cuenta los DEG que retiró es calculado sobre la media de interés de las principales monedas de reserva, que en este momento es casi cero. Es el FMI y no el mercado quien establece a diario la tasa a la que se cambian los DEG por monedas “duras”, ya que los DEG sólo son utilizables por los bancos centrales y no pueden ser vendidos en el mercado ni poseídos por particulares.

El premio Nobel de economía Joseph Stiglitz, con el apoyo de China, ha sugerido que los DEG deberían convertirse en una nueva moneda global, en sustitución del dólar.

FUENTE: http://www.rebelion.org/noticias/economia/2009/7/quien-condiciona-al-gran-condicionador-89208

Comunicadores indígenas del continente se dieron cita en Santa Cruz, Bolivia

26-07-2009
Comunicadores indígenas del continente se dieron cita en Santa Cruz, Bolivia

www.azkintuwe.org


Convocados por la Coordinadora Latinoamericana de Cine y Comunicación de Pueblos Indígenas, una treintena de comunicadores indígenas de la región arribó hasta el oriente boliviano para debatir sobre los retos de la comunicación indígena e intercultural. Se trató de un espacio de reflexión y encuentro, marcado por el desafío de romper con los cercos informativos, avanzar en la articulación de una plataforma continental y reformular el sentido de la comunicación en tiempos de globalización económica y pensamiento único.


ComunicadoresArribaron a Santa Cruz desde diversos países de la región. Una treintena de comunicadores indígenas, representantes de importantes plataformas informativas del continente se dieron cita en el oriente boliviano entre el 29 de junio y el 2 de julio en el marco del “Taller Internacional Pueblos Indígenas y Auto Desarrollo: Retos y Desafíos de la Comunicación Intercultural”, organizado por la Coordinadora Latinoamericana de Cine y Comunicación de los Pueblos Indígenas (CLACPI) y el Programa Indígena de la Agencia Española de Cooperación para el Desarrollo (AECID).

Delegados de agencias de noticias como SERVINDI (Perú) y Azkintuwe (Wallmapu, Chile-Argentina), equipos de comunicación de importantes organizaciones como la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador, CONAIE; la Organización Nacional Indígena de Colombia, ONIC; y la Confederación Indígena del Oriente Boliviano, CIDOB, se dieron cita para contribuir, desde el análisis de la realidad comunicacional y situación de los pueblos indígenas, a desarrollar y fortalecer estrategias de comunicación. Un rico intercambio de visiones y experiencias para avanzar hacia instancias comunes de formación y fortalecer alianzas entre sus pueblos y desde éstos hacia la sociedad en su conjunto.

Los participantes, ligados a procesos comunicacionales de los pueblos indígenas en sus respectivos países o regiones y con una determinada experiencia en el campo de la comunicación (Audiovisual, Radiofónica, Nuevas Tecnologías, Prensa Escrita, etc.) abordaron en intensas jornadas de trabajo temas relacionados pero de diversa índole: Comunicación y Pueblos Indígenas, comunicación para el auto-desarrollo, la comunicación como un derecho individual y colectivo. No quedó fuera del debate la necesidad incidir en la formulación y ampliación de políticas públicas para reforzar la comunicación indígena, ello hacia la plena vigencia del derecho a la comunicación e información en la región.

Destacó la participación de la cineasta mapuche Jeannette Paillan (actual Coordinadora General de CLACPI), además de dirigentes de organizaciones como Diego Marquina (Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia - CSUTCB), Janeth Cuji (CONAIE, Ecuador) y Justa Cabrera (Confederación Nacional de Mujeres Indígenas de Bolivia -CNAMIB). Así mismo diferentes especialistas académicos como José Ros, Director de FORMASOL, organización dedicada al desarrollo comunicacional de los pueblos indígenas del oriente boliviano; el comunicador José Luís Aguirre, Director del SECRAD de la Universidad Católica Boliviana y el cineasta Iván Sanjinés, Director de CEFREC, entre otros.

En el ámbito de los comunicadores, el Taller contó con la colaboración de expertos internacionales como Genaro Bautista, comunicador indígena mexicano de amplia trayectoria internacional y uno de los fundadores en los años 90' de la Agencia Internacional de Prensa Indígena (AIPIN); y el periodista mapuche Pedro Cayuqueo, director del Periódico y Agencia de Noticias “Azkintuwe” (El Mirador), ello en el cono sur del continente. De destacada trayectoria, ambos comunicadores se desempeñan como corresponsales de numerosos medios internacionales e integran el Consejo Editorial de la Agencia Internacional de Prensa Indígena (AIPIN), con sede en Ciudad de México.

Como parte del encuentro tuvo lugar además lugar una Muestra Especial que presentó en Santa Cruz lo mejor del IX Festival Internacional de Cine y Video de los Pueblos Indígenas que se desarrolló en Bolivia en septiembre de 2008. De esta manera se presentaron obras documentales, ficciones y video experimental proveniente de varios países incluyendo la proyección de la película boliviana “El grito de la selva”, grabada en la amazonía boliviana y ganadora del Premio Ficción de este evento internacional organizado por CLACPI cada dos años, el más importante de su género a nivel mundial.

Disputa ideológica

Ante todo, la comunicación fue definida por los delegados como una herramienta de lucha ideológica. “La situación de marginación, exclusión y sometimiento que padecen nuestros pueblos en la región no es producto del azar de la historia. Obedece a procesos históricos de dominación, impulsados por determinadas elites y que en los tiempos actuales tienen en los grandes medios de comunicación a uno de sus principales aliados”, señalaron en un documento que recoge sus principales conclusiones. “Estos constituyen hoy la principal herramienta de adormecimiento de nuestros pueblos, ello en función de proyectos nacionales contrarios no solo a nuestras reivindicaciones, sino también a nuestra propia existencia”, indicaron.

En este marco, los comunicadores subrayaron que la comunicación indígena no puede ser concebida sino también como una “herramienta de lucha ideológica, al servicio de nuestros pueblos y de aquellos proyectos que abogan por una transformación social y cultural. Esta comprensión de la comunicación indígena nos obliga a nutrirnos de aquellos elementos culturales y filosóficos, políticos y sociales, enraizados en la profunda historia de nuestros pueblos... Ello también nos demanda a plantearnos necesarias alianzas entre comunicadores, los pueblos indígenas y la sociedad nacional en su conjunto”.

En este punto, se concibe a la comunicación intercultural no como una demanda exclusiva de los pueblos indígenas. “Debemos lograr permear a diversos actores sociales no indígenas, a objeto que luchar por sociedades más respetuosas y democráticas sea una tarea de todos”, señalaron. Destacan así el establecimiento de alianzas con diversos sectores sociales en cada uno de sus países, medios de comunicación alternativos o independientes, gremios periodísticos, facultades universitarias, en resumen, “con todos aquellos sectores y grupos que comparten con nuestros pueblos el desafío de una comunicación que sea sinónimo de construcción de comunidad, impulsora de una nueva relación entre los pueblos y las personas”.

Tareas concretas

Una de las principales características de los convocados en Santa Cruz fue el impulsar procesos de comunicación en sus respectivos países. De allí que junto a los necesarios diagnósticos acordaran diversas tareas a corto, mediano y largo plazo. Articular y sumar esfuerzos vía el fortalecimiento del trabajo en red asomó como una tarea urgente. Es así como acordaron “generar intercambios de información, conformar directorios de prensa, compartir agendas, bases de datos, metodologías, convocatorias y toda información útil a la labor comunicacional cotidiana”, ello apropiándose de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TICs).

Por otro lado, se acordó importante impulsar “una investigación – diagnóstico del Marco de Legislación y de las Políticas Públicas en relación a la Comunicación Indígena que se tiene en los diferentes países de la región”, tarea que recayó en el equipo técnico de CLACPI. En base a los resultados de dicho diagnóstico y al marco de reconocimiento de los derechos indígenas en cada Estado, se acordó avanzar a futuro en una propuesta de Ley Genérica que sirva de referencia para la construcción de propuestas de Legislación que garanticen el funcionamiento e impulso de la comunicación indígena e intercultural a nivel regional.

Se consideró de igual forma importante impulsar encuentros, talleres y/o espacios de capacitación y reflexión internacionales y nacionales sobre temáticas referidas al impulso y consolidación de la comunicación Indígena, ello con especial énfasis en temas de “Legislación y Políticas Públicas”, a fin de recoger experiencias y planteamientos concretos. En este punto se acordó además avanzar hacia la conformación de una Escuela de Comunicación Indígena, de carácter itinerante, como mecanismo de articulación y aprovechamiento de las diferentes experiencias de comunicación que se llevan adelante en diversos pueblos indígenas del continente.

Finalmente y respaldando los acuerdos de la Mesa de Comunicación de la IV Cumbre Continental de los Pueblos y Nacionalidades Indígenas del Abya Yala, realizada en Puno, Perú, los comunicadores manifestaron su compromiso con el futuro Encuentro Continental de Comunicación Indígena, a realizarse el año 2011en la región del Cauca, Colombia. Una reunión preparatoria de esta cita continental tendría lugar el próximo año en Quito, Ecuador, ello en el marco de la realización del X Festival Internacional de Cine y Video de los Pueblos Indígenas, organizado por CLACPI y la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador, CONAIE.

www.azkintuwe.org
link: http://www.azkintuwe.org/julio211.htm

FUENTE: http://www.rebelion.org/noticias/ecologia_social/2009/7/comunicadores-indigenas-del-continente-se-dieron-cita-en-santa-cruz-bolivia-89167

“Nuestro pueblo seguirá resistiendo a las tropas de ocupación de las Naciones Unidas”

29-07-2009
Entrevista al dirigente haitiano Henry Boisrolin
“Nuestro pueblo seguirá resistiendo a las tropas de ocupación de las Naciones Unidas”



En Latinoamérica hay un país que no sólo fue el primero en liberarse sino que ayudó a que otras naciones sojuzgadas por los españoles aceleraran el camino de su emancipación. Se trata del más olvidado y mancillado de los sitios de nuestro continente: Haití. Allí precisamente se está desarrollando una importante escalada de resistencia popular no sólo contra el mal gobierno de René Preval sino también contra quienes afirman estar en suelo haitiano para colaborar con su población. Nos referimos a las tropas de las Naciones Unidas (MINUSTAH).

Más concretamente, a finales de 2008, la MINUSTAH contaba con la participación de 9.028 uniformados (7.009 soldados y 2.019 policías), apoyados por 502 funcionarios internacionales, 1.197 funcionarios nacionales y 205 voluntarios de la ONU, todos bajo la comandancia de militares brasileños.

Estas tropas mercenarias, entre las que hay argentinos, uruguayos, brasileños, chilenos, bolivianos y de otros países, operan represivamente contra la población haitiana y es por ello que desde allí surgen innumerables denuncias, que en general quedan en la total impunidad.

Uno de los casos documentados por organizaciones haitianas de derechos humanos es la masacre ocurrida el 22 de diciembre de 2006 en la comunidad de Cité Soleil, luego de una manifestación de cerca de diez mil personas que demandaban el retorno del ex presidente Jean-Bertrand Aristide al país y la salida de los efectivos militares extranjeros. Según relatos de la población local e imágenes de vídeos producidos por la organización Haiti Information Project – HIP (Proyecto de Información de Haití), las fuerzas de la ONU atacaron a la comunidad y mataron a cerca de 30 personas, incluyendo a mujeres y niños.

Esto ocurre también en un marco de silencio generalizado a nivel informativo. Haití no cuenta en las crónicas de periódicos y mucho menos en las pantallas televisivas. Sus gentes no entran en las estadísticas poblacionales. Pero a pesar de ello, el pueblo no se resigna a la dominación, y lucha.

De esta realidad y sus consecuencias en Latinoamérica conversamos con el dirigente del Comité Democrático Haitiano, Henry Boisrolin, quien recientemente ha llegado desde la capital haitiana en misión de recabar la urgente solidaridad con quienes hoy están a la cabeza de la resistencia popular, los estudiantes universitarios y secundarios que se encuentran, desde hace meses, ocupando varios de los establecimientos educacionales.

-Cuál es la situación de Haití en la actualidad?

-Haití se encuentra bajo ocupación pero la gran prensa internacional presenta este hecho como si fuera “ayuda humanitaria”. Incluso el nombre mismo de la Misión de la ONU dice que es “para la estabilización de Haití”. Hay una combinación de 40 países integrantes de esta Misión y desgraciadamente tenemos tropas latinoamericanas adentro del país. Como es sabido, la comandancia militar se encuentra bajo el liderazgo de Brasil. Esto es algo que nosotros rechazamos porque entendemos que es una violación de nuestra autodeterminación, de nuestra soberanía y dignidad como pueblo.

La resistencia proviene de distintos sectores de la población, pero últimamente son los estudiantes universitarios, a los que se suman algunos de colegios secundarios, los que han ganado las calles para exigir el retiro de las tropas y la promulgación de una ley sobre salario mínimo votada por el Parlamento. Lo que ocurre es que el gobierno de Preval no lo acepta, bajo el pretexto de que si Haití ya tiene un 70% de su población activa en el desempleo, promulgar una ley que signifique aumentar de 1,70 dólares a 4 o 5 dólares el salario mínimo por día, “va a provocar una avalancha de despidos y agravará aún más la situación de los trabajadores” Para los estudiantes, esta respuesta es una nueva falacia del gobierno, y han planteado acciones de resistencia, ocupando varias Facultades.

-¿Cómo reaccionó el gobierno de Preval?

-Reprimiendo a los estudiantes. Ha habido varios muertos y decenas de detenidos, profesores perseguidos, se lanzaron bombas de gases lacrimógenos y balas de plomo sobre los manifestantes. La Misión de las Naciones Unidas ha sido acompañar a la policía haitiana en toda esa tarea represiva. Esto es lo que queremos denunciar y a la vez pedir solidaridad para que los gobiernos latinoamericanos entiendan que esa no es la vía, que Haití no necesita de tropas militares. Lo que nosotros precisamos es el tipo de ayuda que brindan Cuba y Venezuela, ése es el modelo valedero de apoyo, de humanidad, de respeto a nuestra independencia y soberanía.

-Vamos a detenernos en este último tema. Las tropas de Naciones Unidas dicen que ellos van para cumplir tareas humanitarias. Eso es al menos lo que explican las cancillerías de los países que están complicados en esta maniobra, como Argentina, Uruguay, Brasil y otros. Incluso, algunos partidos progresistas se encargaron de explicar que “era mejor que vayan las tropas latinoamericanas a que Haití esté invadido por los EEUU”. ¿Qué opina de esos planteos?

- Antes que nada, hay que desmentir algo: no hubo ninguna autoridad legítima de mi país que pidiera tal intervención, eso es una mentira. En el año 2004, el del Bicentenario de nuestra independencia, había un presidente legítimo que era Jean-Bertrand Aristide. Había disturbios en el país, y bajo esa excusa entró un comando militar norteamericano que lo secuestraron, lo pusieron en un avión y lo mandaron al exilio, en la República Centroafricana y ahora está en Sudáfrica. Algo muy parecido a lo que han hecho ahora con el presidente Zelaya. No son casos aislados y sientan precedentes que amenazan la seguridad y la democracia en el resto de los países latinoamericanos.

Así es la historia, nadie pidió tal intervención. Ellos impusieron un gobierno de facto que organizó las elecciones y ahí ganó Preval, legitimando el golpe, igual al intento actual en Honduras.

Sí es cierto que el presidente Preval, que ganó los comicios, solicitó el mantenimiento de la Misión de la Minustah, pero originalmente no hubo ninguna autoridad haitiana que haya pedido esto.

Por otra parte, no porque Preval lo haya hecho, tiene que ser el sentir del pueblo haitiano, esa es otra falacia. Habría que ir a Haití y andar por las calles de sus barrios más populares, para comprender el rechazo mayoritario de la gente a la presencia de las tropas de ocupación.

-¿Cómo actúan esas tropas invasoras?

-El accionar de las tropas de las Naciones Unidas es algo que indigna a cualquier ser humano con un poquito de sensibilidad. En un país donde hay un 70% de su población activa que no tiene trabajo, donde tenemos una tasa de mortalidad infantil superior al 80 por mil y una tasa de analfabetismo, en el campo, que supera el 70% y en las ciudades el 50%, o donde se da una esperanza de vida que no supera los 50 años. Estamos hablando de un país con sus estructuras económicas destruidas, donde el 60% del presupuesto haitiano proviene de la ayuda internacional y de las remesas que envían los haitianos que trabajan fuera. Por todo ello, plantear que hay que ir con tanques, aviones y helicópteros para resolver eso, es totalmente falso y cruel.

¿Qué han hecho estos “salvadores”? Han violado a niñas y mujeres haitianas, han golpeado y torturado a nuestros jóvenes. No lo decimos nosotros, sino que una propia investigación de la ONU confirmó esos hechos, y lo único que se hizo fue sacar a algunos soldados y mandarlos a su casa, porque según el Convenio de la Resolución 545, que permitió la entrada de las tropas el 1º de junio del 2004, Haití no tiene derecho de juzgar a ningún militar extranjero, por más que haya cometido crímenes de lesa humanidad. Más sometimiento que eso, no puede existir. Y hay que decir que hay soldados de Sri Lanka, de Uruguay y de otros países, acusados de estos abusos.

-O sea, violaciones de derechos humanos realizados dentro de una “legalidad” impuesta, que asegura más impunidad…

-Exacto. Pero hay otro tema que quiero abordar y que a veces queda postergado porque profundizamos más en estudiar la realidad política o económica de un país. Me refiero a la dignidad humana, el valor de la relación y los sentimientos humanos, el contacto entre los pueblos. Es decir, una historia en común. Haití, después de independizarse, brindó una solidaridad efectiva a muchos pueblos latinoamericanos, ayudó a Miranda, a Bolívar, en dos oportunidades, con fusiles, con dinero y otros suministros, pero fundamentalmente con voluntarios. Centenares de haitianos murieron por la independencia de Venezuela y otros países. Por eso decimos, que recibir este trato actual es una afrenta para la historia. Nuestra gente no cometió ningún crimen, salvo pedir mayor justicia. Y sufrimos un comportamiento mercenario, porque muchos de estos invasores vienen por la paga, ganan miles de dólares sin gastar absolutamente nada. En seis o siete meses que están allí, vuelven a sus respectivos países con una buena cantidad de dinero en mano, cosa que no pueden tener en sus lugares de origen.

Entonces, aprovechando una situación de debilidad, de falta de capacidad del movimiento popular haitiano para revertir esta situación, vienen y te avasallan.

Hay que ver, por ejemplo, en Puerto Príncipe, en algunos de los barrios más acomodados, como a la noche (porque no hay prácticamente vida nocturna en Haití, no hay luz, ni los servicios que se pueden encontrar en otros países) se ve un continuo desfile de autos de las Naciones Unidas, al frente de los mejores bares y restaurantes, gastando muchos dólares, y afuera el pueblo durmiendo en las calles.

-Es realmente ofensivo e indignante…

-Esto llama a la reflexión, porque hemos escuchado a algunos gobiernos, cuando pasan los huracanes o suceden otros acontecimientos climáticos, decir que las tropas están alli precisamente para ayudarnos en los malos momentos. Pero eso no es lo determinante ni mucho menos. La ocupación de Haiti es un nuevo esquema para doblegar a la rebelión popular en un país donde las clases dominantes no tienen posibilidad alguna de ganar las elecciones de manera limpia. Entonces, hace falta imponer, por la fuerza de las armas una estrategia de dominación. Ese es el verdadero rol de los ocupantes. Y para quienes dicen que “mejor esas tropas en vez de las de EEUU”, nosotros decimos que es todo lo contrario. De la otra forma hubiéramos tenido enfrente al enemigo de manera más clara. En cambio, ver a hermanos latinoamericanos enviados por gobiernos que tendrían que tener otro tipo de comportamiento frente al drama haitiano, es durísimo. Yo estuve en barrios populares muy castigados por estas tropas, y escuché lo que dice el corazón de esa gente. La indignación con que cuentan cómo bombardean en horas de la madrugada para sacar supuestos bandidos de estos barrios. O cuando los soldados entran en tropel y patean las puertas, arrastrando fuera a los aterrorizados pobladores. Por eso no hay lugar a más mentiras: se trata de una ocupación lisa y llana de la República de Haití, y en la medida que esta situación siga, habrá más resistencia.


FUENTE: http://www.rebelion.org/noticias/mundo/2009/7/nuestro-pueblo-seguira-resistiendo-a-las-tropas-de-ocupacion-de-las-naciones-unidas-89329

"La administración Obama no ha cuestionado la ´guerra contra el terrorismo´"

26-07-2009
Entrevista a Andy Worthington, autor del libro The Guantánamo Files
"La administración Obama no ha cuestionado la ´guerra contra el terrorismo´"

P+DH


El periodista británico Andy Worthington es probablemente uno de los mayores especialistas del mundo en la prisión militar de Guantánamo, un tema sobre el que escribe regularmente en su blog y en publicaciones como The Guardian, Huffington Post o AlterNet. Desde 2006, no sólo ha investigado la vida de los 774 prisioneros retenidos en el limbo legal de la base estadounidense en Cuba, una exhaustiva investigación que recoge en su libro The Guantánamo Files, sino que también ha hecho un seguimiento casi diario de la “guerra contra el terrorismo” en sus vertientes legal y política, documentando rigurosamente las violaciones de los derechos humanos cometidas en su nombre.

En esta entrevista en exclusiva para P+DH [periodismo + derechos humanos] nos habla de temas como el futuro de los prisioneros de Guantánamo, las similitudes y diferencias entre George Bush y Barack Obama en el trato de los prisioneros de la “guerra contra el terrorismo” o el marco legal en el que el gobierno de Estados Unidos sigue librando una guerra contra un enemigo desconocido y difuso en la que, a efectos prácticos, no existe la presunción de inocencia.

P: En su discurso de investidura, Obama dijo que consideraba “falsa la disyuntiva entre la seguridad y los ideales” de su nación, y una de sus promesas electorales más importantes fue comenzar una nueva época de respeto al Estado de derecho y los derechos humanos. Sin embargo, su propuesta de “detención preventiva”, expuesta por primera vez en un discurso pronunciado en mayo, y la noticia de que la Casa Blanca está redactando una orden ejecutiva que “reafirmaría la autoridad presidencial para encarcelar indefinidamente a sospechosos de terrorismo” sugieren que Obama está dando marcha atrás en algunas de sus promesas. Con respecto al tratamiento de los prisioneros de la “guerra contra el terrorismo”, ¿cuáles son las principales diferencias entre la administración Bush y la de Obama?

R: Hay, por supuesto, numerosas diferencias entre la administración Bush y la de Obama. No me cabe la menor duda de que Obama está totalmente decidido a cerrar Guantánamo antes de enero de 2010 y a mantener la prohibición de la tortura que la administración Bush manipuló y dejó de lado de una manera tan indignante, y tengo bastante confianza en que la administración no va a tener muchas dificultades para decidir que debe repatriar a más de la mitad de los 229 prisioneros que quedan o encontrar nuevos países en los que puedan vivir.

Sin embargo lamento profundamente que la administración mantenga demasiadas opciones disponibles y se niegue a adoptar la única política aceptable: juzgar a los prisioneros en tribunales federales o ponerlos en libertad. Como he dicho, me horroriza el proyecto de aprobar una ley que justifique la “detención preventiva” (que es lo que, de hecho, ha estado ocurriendo en Guantánamo durante siete años y medio) y también lamento profundamente que el gobierno y el congreso parezcan estar decididos a reactivar las comisiones militares, como ya expliqué con detalle en un artículo.

A decir verdad, hay otras muchas decepciones, aunque creo que a menudo el gobierno se mueve en la dirección correcta, y no cabe duda de que Bush y Cheney le han dejado un descomunal quebradero de cabeza. Para no extenderme demasiado, me centraré especialmente en la negativa de la administración a aceptar el fallo de un juez que determinaba que el derecho de habeas corpus (el derecho a cuestionar ante un juez los motivos de una detención) es aplicable a los prisioneros extranjeros “entregados” desde otros países a la prisión estadounidense de la base aérea de Bagram, en Afganistán (sobre lo que he informado aquí y aquí), y la clara incapacidad del Departamento de Justicia para modificar sus postura sobre las peticiones de habeas corpus de los prisioneros (a raíz de un trascendental dictamen del Tribunal Supremo del pasado mes de junio) con respecto a la de la administración Bush. Como consecuencia de ello han llegado a los tribunales algunos casos evidentemente imposibles de ganar, como demostraron recientemente los casos de Alla Ali Bin Ali Ahmed, uno de los diecisiete prisioneros capturados en una residencia universitaria de Pakistán, y Abdul Rahim al-Ginco, un sirio al que torturó al-Qaeda acusándole de espionaje antes de que lo encarcelaran los talibán y al que el ejército estadounidense “liberó” y envió a Guantánamo.

También debo decir que, en conjunto, la administración Obama no ha puesto en duda los fundamentos de la “guerra contra el terrorismo” de la administración Bush, que se basaba en difuminar intencionadamente las diferencias entre los talibán (un gobierno, por muy despreciable que fuera) y al-Qaeda (un pequeño grupo terrorista). Básicamente, los terroristas deberían haber comparecido ante tribunales federales para ser juzgados como delincuentes y los soldados deberían haber sido retenidos en calidad de prisioneros de guerra, protegidos por las Convenciones de Ginebra, hasta el final de las hostilidades.

De haber sido así, ahora no estaríamos discutiendo si es legítimo continuar reteniendo a prisioneros relacionados con una operación militar determinada –derrocar a los talibán e instaurar un nuevo gobierno en Afganistán– cuyo objetivo se alcanzó hace años. Sin embargo, tal y como están las cosas, la administración Obama ha renunciado al uso de la expresión “combatientes enemigos” para referirse a los prisioneros de la “guerra contra el terrorismo”, pero no ha acabado con la lógica falsa de retener a prisioneros sin considerarlos sospechosos de un delito o prisioneros de guerra, y eso es precisamente lo que debe hacer, y también asegurarse de que no vuelva a suceder jamás.

P: Ahora que Obama va a cerrar Guantánamo, ¿qué futuro les espera a sus prisioneros? ¿Podrías explicar brevemente las diferentes opciones que el gobierno estadounidense ha planeado para ellos?

R: En un importante discurso sobre seguridad nacional pronunciado el 21 de mayo, el presidente Obama demostró una desconcertante habilidad para mantener demasiadas opciones sobre la mesa al presentar cinco posibles procedimientos para los prisioneros de Guantánamo: excarcelación o traslado, juicios en tribunales federales, juicios en una versión remozada de las comisiones militares (los “juicios a terroristas” que puso en marcha Dick Cheney en noviembre de 2001) y detención indefinida. Tras el discurso de Obama y el anuncio, hecho al mismo tiempo, de que uno de los “detenidos de alto valor”, Ahmed Khalfan Ghailani, presunto cómplice de los terroristas que perpetraron el atentado contra las embajadas africanas, sería juzgado en un tribunal federal de Nueva York, expliqué que “el establecimiento de un sistema de dos niveles –de tribunales federales por un lado y de comisiones militares por el otro– tiene todo el aspecto de ser una receta para el desastre”. Pero me preocupaba todavía más la posibilidad de la detención indefinida y entonces escribí que “pediría a cualquier ciudadano que crea que, en los países que blanden con orgullo el estandarte de la civilización, los seres humanos tienen el derecho fundamental a vivir como hombres y mujeres libres, a menos que sean arrestados, acusados, juzgados y condenados por un delito, que se oponga a la idea de que cualquier tipo de ‘detención preventiva’ sea nada más que la traición más radical a nuestros valores fundamentales”.

P: Obama encargó al secretario de Defensa Robert Gates que revisara las condiciones en que viven los presos de Guantánamo para garantizar que el centro cumple las prescripciones de la Convención de Ginebra. El Pentágono entregó un informe en el que concluía que la prisión cumple las demandas de la Convención. Sin embargo, periodistas como Jeremy Scahill han mostrado que algunas de las prácticas más brutales empleadas en el centro no han cambiado desde que Obama hizo su promesa de convertirlo en un lugar más humano. ¿Qué ha cambiado en Guantánamo desde que Obama accedió a la presidencia?

R: Ha habido algunos cambios positivos. Tal y como expliqué en un artículo escrito en febrero, después de que el Pentágono publicara su informe, “Gitanjali Gutierrez, una abogada del Centro para los Derechos Constitucionales, señaló que las autoridades de Guantánamo ‘han incrementado recientemente las posibilidades de recreo e interacción social de los presos’ y Candace Gorman, abogada de dos de los prisioneros, corroboró estas afirmaciones al describir en su página web, The Guantánamo Blog, una visita a su cliente, Abdul Hamid al-Ghizzawi, el 4 de febrero”.

Gorman escribió: “En el campo 6 han puesto en marcha ‘veladas de cine’. Imaginad mi sorpresa cuando el señor al-Ghizzawi mencionó una película que había visto una semana antes de mi visita. En realidad, le interrumpí en medio de la frase y le dije: ‘Disculpa, ¿velada de cine? ¿Cuándo ha empezado eso?’. Entonces él me explicó que les ponían una película por la noche a la semana desde hacía un par de semanas.

”Naturalmente, le pregunté si había alguna otra novedad y me dijo que habían desmantelado las cuatro jaulas que componían la zona de recreo del campo 6 y ahora había una gran jaula y otra pequeña. Ahora pueden salir ocho hombres juntos a la jaula grande y la pequeña está reservada para los presos castigados. Es muy triste que eso suponga una mejora importante, pero lo es. Brinda a los hombres una oportunidad de hacer vida social, una oportunidad de formar parte de la humanidad, en lugar de verse atrapados en un aislamiento total.

”El último cambio del que me habló fue la inauguración de una zona de recreo nueva, totalmente fuera del campo 6, en la que pueden ver las montañas a lo lejos, los árboles, el cielo, el sol (durante cuatro horas cada cuatro o cinco días). La zona de recreo del campo 6 se limita al patio, por lo que está rodeada por los muros de hormigón de la instalación, que tienen una altura de varias plantas. Todo lo que podían ver en esa zona al aire libre era el suelo cubierto de arena y el edificio de hormigón.”

Sin embargo, como también señalé en su día, esos cambios “no abordan en absoluto otros enormes problemas relacionados con el trato de los prisioneros y que no se pueden eliminar con un breve respiro del aislamiento prologando que ha hecho que muchos de ellos padezcan graves problemas psiquiátricos”. En concreto, esos problemas tienen que ver con el aislamiento habitual al que la mayoría de los prisioneros están confinados durante la mayor parte del día y que las autoridades no consideran “incomunicación carcelaria”, y a la cruel alimentación forzosa de los prisioneros en huelga de hambre (de la que informé recientemente aquí), así como a la violencia que ha denunciado Jeremy Scahill.

P: Obama suspendió provisionalmente, a fin de revisarlas, las comisiones militares creadas por la anterior administración para juzgar a algunos presuntos terroristas, pero finalmente decidió mantenerlas, aunque con algunas modificaciones, a pesar de que había prometido cerrarlas durante la campaña electoral. ¿Por qué crees que decidió seguir adelante con ellas? ¿Cuáles son las diferencias entre las comisiones durante la administración Obama y la de Bush?

R: Creo que ya he respondido a esta pregunta anteriormente, pero me gustaría recalcar que los cambios propuestos son meramente cosméticos, porque siguen dando cabida a algunas declaraciones obtenidas bajo coacción y a rumores, y porque todo el sistema de comisiones está irremediablemente deslegitimado y no es adecuado para el propósito con el que fue creado. Obama está actuando de una manera cobarde al no cerrar las comisiones y al no confiar en los tribunales federales para que hagan un trabajo que han hecho muy bien durante los últimos quince años, cuando se han ocupado de más de un centenar de juicios relacionados con el terrorismo.

P: Algunas fuentes del Pentágono declararon este año que uno de cada siete prisioneros liberados de Guantánamo “regresa al terrorismo”. Algunos están utilizando esa supuesta reincidencia para justificar su oposición al cierre de la prisión y a la liberación de los prisioneros y todo ese asunto ha provocado una enorme controversia. ¿Qué piensas de ese supuesto nivel de reincidencia?

R: Como expliqué en un artículo poco después de que el New York Times publicara en primera plana la noticia que ofrecía aquella estadística, “en seguida surgieron voces críticas –básicamente quienes conocían el excelente trabajo que realizó la Facultad de Derecho de la Universidad de Seton Hall desmontando los informes del Pentágono sobre la ‘reincidencia’ (PDF)– que denunciaron aquella noticia”. También escribí: “El 28 de mayo, el Times brindó a Peter Bergen y Katherine Tiedemann, de la New America Foundation, la oportunidad de escribir una columna en respuesta al artículo de Bumiller, en el que concluían, a partir de un análisis del informe (PDF), que era más probable que la tasa de reincidencia se situara ‘en torno al 4 % de los 534 hombres puestos en libertad’ (basándose en el hecho de que ‘era posible confirmar de forma independiente la participación de doce ex prisioneros en atentados terroristas contra objetivos estadounidenses y había otros ocho sospechosos de tomar parte en esos actos’)“.

En cualquier caso, los informes de la Facultad de Derecho de Seton Hall son la mejor fuente disponible para desmontar los mitos del Pentágono. Recomiendo su último informe (PDF), que ofrece pruebas concluyentes de que los numerosos informes publicados por el Pentágono a lo largo de los años no son más que propaganda. Fue penoso que el New York Times se dejara engañar con tanta facilidad.

P: En España cobra una especial relevancia el tema de los presos inocentes de Guantánamo que van a ser liberados en terceros países. El caso de los uigures chinos es quizá el más famoso y el más representativo. Hace mucho tiempo que el ejército estadounidense declaró que no son “combatientes enemigos”, pero no pueden volver a China, donde se enfrentarían a torturas, o incluso a algo peor. Sin embargo, el gobierno estadounidense se niega a aceptar en su propio territorio a esos y otros prisioneros declarados inocentes incluso después de que un juez ordenara el año pasado que se permitiera entrar a 17 uigures en Estados Unidos y haya allí comunidades de compatriotas dispuestas a acogerlos. ¿Por qué el gobierno de Estados Unidos se niega con tanta terquedad a aceptar la entrada en su territorio de unos prisioneros cuya inocencia está más allá de toda duda razonable?

R: Los jueces que anularon el valiente y justo fallo del juez Ricardo Urbina que acabas de citar pertenecen al Tribunal de Apelaciones, cuyo carácter conservador es bien conocido, por lo que no es sorprendente que lo anularan . En cualquier caso, lo más preocupante de la postura de Obama es que pone de relieve, casi más que ninguna otra, que a veces le falta coraje cuando es más necesario.

En lugar de recusar al tribunal de apelaciones y/o ordenar la liberación de los uigures en Estados Unidos cuando tuvo la oportunidad de hacerlo, vaciló y permitió que Dick Cheney y otros políticos en activo iniciaran una campaña para asustar y desinformar sobre los prisioneros de Guantánamo que no sólo hizo imposible trasladar a los uigures a Estados Unidos, y permitió a algunos políticos imponer sus condiciones a los planes de Obama para cerrar Guantánamo, sino que también hizo que Obama perdiera gran parte de la iniciativa necesaria no sólo para vender sus planes de desmantelamiento, sino para asegurarse de que el pueblo estadounidense conociera en toda su magnitud las políticas erróneas de la administración Bush, que supusieron el encarcelamiento ilegal de casi 800 hombres, la mayoría de los cuales no tenía ninguna relación con al-Qaeda o el terrorismo internacional.

P: ¿Podría el gobierno estadounidense enfrentarse a problemas legales si esos hombres entraran alguna vez en Estados Unidos y decidieran pedir que se hiciera justicia en el sistema judicial estadounidense?

R: No parece que eso vaya a suceder, pero me atrevería a decir que cualquier persona a la que se libere en cualquier parte del mundo debería poder pedir, en algún momento, una compensación por lo que le ha ocurrido.

P: Se sabe que España aceptará a cuatro o cinco ex prisioneros de origen tunecino y argelino. Se ha dicho que los prisioneros liberados en España disfrutarán de libertad de movimientos dentro del país, aunque estarán vigilados, pero no podrán viajar al extranjero. ¿Cuál será la situación legal de los prisioneros liberados en terceros países? ¿Cuáles son las responsabilidades de los países de acogida, y especialmente de España, con respecto a ellos?

R: Yo creo que no cabe esperar que ningún país esté dispuesto a aceptar a prisioneros declarados inocentes a no ser que los gobiernos de esos países tengan la certeza de que no son peligrosos. Eso es parte del problema en este momento, ya que la administración Obama no está dispuesta a admitir, como debería, que no ha logrado demostrar que la mayoría de los hombres encarcelados en Guantánamo tenga alguna vinculación con el terrorismo, porque la mayoría de ellos fueron capturados por sus aliados afganos o pakistaníes en una época en la que estaban a la orden del día las recompensas, de 5.000 dólares de media por cabeza, a cambio de “sospechosos de al-Qaeda o talibán” y porque la mayor parte de las llamadas “pruebas” que el gobierno esgrime en su contra proceden de interrogatorios a otros prisioneros, a los cuales, como han mostrado las apelaciones de habeas corpus, a menudo se torturó, coaccionó o sobornó para que hicieran declaraciones intrínsecamente poco fiables. Es necesario que los potenciales países de acogida entiendan estos hechos para que puedan comprender realmente por qué los funcionarios de los servicios secretos han afirmado durante años que sólo dos o tres decenas de prisioneros han tenido alguna relación con el terrorismo y también es necesario que recuerden que muy pocos ex prisioneros han causado algún problema y que, por lo general, los países occidentales nunca se han implicado en el gasto inútil de mantener bajo vigilancia a presos liberados. Sin embargo, sigo creyendo que este proceso sería mucho más fácil si Estados Unidos asumiera la responsabilidad de algunos de sus errores.

    P: ¿Van a recibir los países de acogida algo del gobierno estadounidense a cambio?

R: Creo que cabe esperar que se produzcan negociaciones entre bastidores…

P: En España, el principio de jurisdicción universal podría permitir a los ex prisioneros demandar al gobierno estadounidense pero, cediendo a la presión diplomática, las leyes que lo recogen van a ser seriamente recortadas, lo que va a hacer imposible emprender algunas acciones legales contra el gobierno de Estados Unidos. ¿Hay algún lugar en el que los prisioneros liberados tengan la posibilidad de emprender acciones legales contra sus captores? ¿Existe algún trato entre los países de acogida y Estados Unidos para evitar que pueda suceder algo así?

R: No soy un experto en la materia, pero tengo entendido que algunos países pueden emprender acciones legales contra funcionarios de alto rango. No obstante, lo que más me interesa es si el gobierno de Obama –o, más concretamente, el fiscal general Eric Holder, puesto que es su responsabilidad– va a designar a un fiscal independiente para que investigue los crímenes de la administración Bush, como se ha insinuado en los últimos días (véase mi artículo al respecto).

Sabemos que Obama es reacio a hacerlo pero, como ya he dicho, en última instancia no es cosa suya y la cruda realidad es que si Holder no investiga los delitos de la administración Bush (porque la tortura es un delito según la ley estadounidense), habrá demostrado que los funcionarios estadounidenses de más alto rango pueden quebrantar tantas leyes como se les antoje siempre y cuando acaben dejando su cargo al final del mismo, y eso, simplemente, no es aceptable.

NOTA: Pocos días después de la realización de esta entrevista el periodista Sami Al Hajj (un cámara de Al Yazira al que las autoridades estadounidenses mantuvieron seis años encerrado en Guantánamo sin presentar nunca cargos en su contra y que fue liberado en mayo 2008) anunciaba su intención de presentar junto a otros antiguos prisioneros una demanda conjunta contra George Bush y otros altos cargos de su administración por la detención ilegal y las torturas que sufrieron durante su cautiverio en Guantánamo. Para ello, han creado una nueva organización llamada Guantánamo Justice Centre, con sede en Ginebra y dirigida por el ex-prisionero británico Moazzam Begg, que se dedicará a reunir las pruebas necesarias y estudiará la mejor manera de demandar a la administración Bush, lo que probablemente harán en un tribunal europeo.

Fuente original:

http://www.pmasdh.com/2009/07/la-detencion-preventiva-es-una-traicion-radical-a-nuestros-valores-mas-fundamentales y http://www.pmasdh.com/2009/07/los-presos-liberados-de-guantanamo-deberian-poder-pedir-una-compensacion

FUENTE: http://www.rebelion.org/noticias/ee.uu./2009/7/la-administracion-obama-no-ha-cuestionado-la-%C2%B4guerra-contra-el-terrorismo%C2%B4-89192

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