21 febrero, 2009

Las normales rurales, en la mira del proyecto privatizador.

Las normales rurales, en la mira del proyecto privatizador.

Cirilo Morales Hernández

A 83 años de haberse instaurado y consideradas como pilares en el proyecto revolucionario de transformación del medio rural, las escuelas normales rurales se han convertido en instituciones incomodas para las autoridades educativas y políticas.

Creadas en 1922, iniciaron como centrales agrícolas manteniendo su esencia de formar profesores especializados en el medio rural y población indígena, además de incorporar a las pequeñas comunidades de la región al desarrollo del país a través de los trabajos de extensión educativa que las escuelas normales federales realizan.

Para lograr este objetivo, las escuelas fueron dotadas con la infraestructura necesaria, donde el Estado incluyó la modalidad de internado, garantizando de esta manera una educación gratuita casi completa y dadas estas características se convirtieron en una alternativa para muchos jóvenes de comunidades marginadas que no podían acceder a otro tipo de educación.

Lo más importante de este proyecto educativo fue sin duda, la garantía de una plaza de maestro al terminar los estudios y una relativa movilidad social que en algún momento obtuvieron quienes lograron ingresar.

Fue durante el gobierno del general Lázaro Cárdenas del Río cuando se les dio el mayor impulso a las normales rurales llegando a ser 46 planteles.

Este proyecto que nació por iniciativa del gobierno federal, generó grandes expectativas tocando intereses de quienes se vieron involucrados en él: alumnos, padres de familia, vecinos y autoridades tanto municipales como estatales, en muchos casos con una propuesta muy diferente a la impulsada por las autoridades federales.

A pesar de que el sistema político ha estado en su contra, las escuelas rurales se han sostenido sobreviviendo a las intervenciones gubernamentales en su organización social, muchas veces represiva.

Los golpes

La Constitución de 1917 le dio a la educación una inclinación avanzada, ajena a dogmas religiosos, continuando con este proyecto y por mandato presidencial surgen las primeras escuelas normales rurales en el país, con el fin de otorgarles estudios a los hijos de los campesinos, decisión que cimbró a los círculos caciquiles que se oponían a la educación popular.

Durante los 83 años de vida las normales rurales han recibido los embates por parte del gobierno federal y una de las pruebas más significativas se registra durante el sexenio de Gustavo Díaz Ordaz, quien cierra la mitad de los planteles. En ese entonces los estudiantes impugnaban al gobierno porque destinaba mayor presupuesto a la alimentación de los caballos del Ejército, puesto que el monto asignado a la ración de los caballos era de 12.50 pesos y el de los alumnos apenas sumaba 4.25 pesos.

Las reformas educativas realizadas durante las últimas décadas han afectado a las normales rurales y son decisivas en los problemas que hoy enfrentan.

Primeramente en 1984, con la elevación del nivel de educación normal a licenciatura y la implementación de un plan de estudios único para la formación de normalistas en todo el país; en 1993 la descentralización de la educación básica y normal, con esta reforma se restringen los alcances de las normales rurales y las reduce a los límites geográficos de los estados en que están situadas; se reduce el número de jóvenes seleccionados para ingresar, todo en función de las políticas locales y del número de maestros necesarios para el medio rural estatal.

La asignación de las plazas de maestros rurales quedaron bajo el control del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación. Los egresados denuncian prácticas constantes de corrupción por parte del SNTE.

Una de las razones por las que las escuelas normales rurales han sido criticadas y rechazadas es que es allí, al decir de sus impugnadores, donde se da con mayor fuerza la formación de maestros como líderes sociales.

Una equivalencia entre lo rural y lo indígena operó en fuerte detrimento de una formación especializada bilingüe y multicultural. Fue hasta 1983 cuando se creó la primera licenciatura en educación indígena en la Universidad Pedagógica Nacional.

Los estudiantes de las normales rurales están agrupados en la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM), la federación juvenil más antigua del país, fundada en 1935. Lucio Cabañas Barrientos fue secretario general de esa organización en 1962, también destacaron David López Valenzuela, líder del Frente Revolucionario Armado del Pueblo y Armando González, jefe del Movimiento Armado Revolucionario. De las filas de la FECSM también surgieron miles de activistas y dirigentes agrarios, magisteriales y políticos sin vínculo alguno con grupos guerrilleros.

Sin embargo, desde el 2000 se investiga a alumnos de las normales de Ayotzinapa, Gue rrero, y Tamazulapa, Oaxaca, por presuntos vínculos con el Ejército Popular Revolucionario (EPR) y el Ejército Revolucionario Popular Insurgente (ERPI) sin que hasta la fecha se les compruebe ministerialmente nada.

El caso de El Mexe

En los últimos años ha sido severamente cuestionada la actuación de los alumnos de las escuelas normales rurales y han sido acusados por delitos, tales como quema de vehículos, secuestros y agresiones a la policía, entre otros.

Una de las normales rurales cuyo nombre dio la vuelta al mundo fue la de El Mexe, Hidalgo, el 19 de febrero de 2002, cuando alumnos y gente de la comunidad presentaron en la plaza principal del poblado a 68 granaderos semidesnudos, de los 400 elementos de la Secretaria de Seguridad Pública que dos horas antes pretendieron tomar por sorpresa las instalaciones, para cerrar el plantel definitivamente.

La demanda de los alumnos de El Mexe es la asignación de plazas automáticamente para quienes egresan, pues difícilmente acceden a un lugar de trabajo dentro del sistema hidalguense de educación, con el afán de las propias autoridades de inhibir la demanda de ingreso y con ello lograr la desaparición de la Escuela Normal Rural Luis Villarreal.

Las acciones de los estudiantes de El Mexe se volvieron a presentar el 26 de agosto de 2003, cuando un grupo de alumnos cerró carreteras y quemó dos automóviles de 50 que tenían secuestrados. El motivo que generó el conflicto fue que los alumnos pretendían modificar las calificaciones reprobatorias de 40 alumnos y desconocían a León Mejía como director del plantel.

Esta resistencia fue más allá cuando los jóvenes recrudecieron sus posturas y dieron paso a la quema de automóviles, dos para ser precisos, y la amenaza latente de seguir con el resto de las 50 unidades.

Ante este panorama, la reacción del gobierno de Manuel Angel Nuñez Soto no se hizo esperar y comenzó a sitiar carreteras evitando el paso de normalistas de otros estados que pretendían reforzar el movimiento de El Mexe, asimismo no permitió la salida de contingentes de estudiantes hacia Pachuca, marchas y pintar consignas en paredes que ya tenían molesta a la población.

Las voces tanto de la ciudadanía y diputados del Congreso local se alzaron en contra y a favor del movimiento estudiantil, mientras empresarios exigían respuesta de las autoridades de Seguridad Pública ante la constante retención de sus unidades.

Llegó el momento en que los alumnos normalistas de El Mexe no tuvieron otra alternativa más que la de dialogar, entregar unidades y buscar el perdón legal. El golpe letal a El Mexe ocurrió el 6 de diciembre de 2003, cuando los alumnos aceptaron becas de 2 mil pesos a cambio de la entrega del edificio y retirarles más de 100 demandas penales y varias órdenes de aprehensión que tenían en su contra.

De esa manera, El Mexe dejó de ser internado como lo fue desde su fundación en 1936, y está en riesgo de terminar con un modelo que ofrece educación gratuita y pago a jóvenes para que estudien, representando un esquema que resulta subversivo en sí mismo para el proyecto de privatizar la educación.

El internado, la prioridad

Desde entonces los alumnos se han preocupado de que el gobierno de Hidalgo no cierre definitivamente el plantel, exigen que se reabra el internado que ayuda a los estudiantes del interior del estado. La Normal Rural Luis Villarreal forma parte de las 16 escuelas de este tipo que surgieron durante el gobierno de Plutarco Elías Calles.

Estos planteles han sido tachados en su momento de ser el semillero de guerrilleros como Lucio Cabañas, en Guerrero, y divulgar la ideología del socialismo científico de Carlos Marx y Federico Engels.

“Nosotros defendemos la Normal Rural porque es la única escuela para los pobres”, han advertido en repetidas ocasiones los estudiantes de El Mexe que se han convertido en la punta del iceberg de un conflicto, esto data de 1999, cuando las autoridades educativas amenazaron con cerrar las normales rurales de El Mexe, Hidalgo; Amilcingo, Morelos; Ayotzinapa, Guerrero; Hecelchakán, Campeche, y la Escuela Normal de San Marcos, Zacatecas.

La Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México ha señalado que luchará para detener el cierre de las normales rurales que todavía existen en el país, que en 11 años han pasado de 27 a 16 y que el gobierno planea desaparecerlas “por el alto grado de politización que adquieren los estudiantes”.

FUENTE: http://www.apiavirtual.com/2005/05/30/articulo-6792/

1 comentarios:

Ucha parece q ningun normalista a estado aki
sale ai se ven
sev buena la informacion nto

>_<

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